Aire acondicionado

¿Cuántas frigorías necesito? Cálculo por m² y tabla explicada

Por Álvaro, técnico en instalaciones frigoríficas y de climatización · Actualizado el · 6 min de lectura

Antes de mirar marcas, precios o si el equipo tiene wifi, hay una pregunta que decide si vas a estar a gusto este verano: ¿cuánta potencia necesita tu habitación? Si te quedas corto, el aparato funcionará a tope todo el día sin llegar a la temperatura que pides. Si te pasas mucho, pagarás más por un equipo que arranca y para constantemente y deja el ambiente húmedo.

En esta guía te explico cómo hacemos el cálculo los técnicos para una primera estimación, qué lo modifica y cómo traducir el número a un modelo concreto de la tienda.

Qué es una frigoría

Una frigoría es la cantidad de calor que hay que quitar para bajar un grado la temperatura de un kilo de agua. Equivale a una kilocaloría, pero en sentido contrario: se habla de frigorías cuando se enfría y de kilocalorías cuando se calienta.

Cuando una tienda dice que un equipo tiene “3.000 frigorías”, se refiere a 3.000 frigorías por hora: la cantidad de calor que es capaz de sacar de la habitación en una hora funcionando a su potencia nominal. Hoy los fabricantes indican la potencia en kilovatios (kW), y la relación es sencilla:

  • 1 kW ≈ 860 frigorías/h
  • 3.000 frigorías/h ≈ 3,5 kW

Si te lías con las unidades, tienes el conversor de frigorías, kW y BTU y una guía dedicada a las unidades.

La regla básica: 100 frigorías por m²

Para una vivienda normal, con techos de unos 2,5 metros, aislamiento corriente y clima templado, la referencia es:

Frigorías necesarias = metros cuadrados × 100

Una habitación de 4 × 4 metros tiene 16 m², así que necesita unas 1.600 frigorías/h. Un salón de 30 m², unas 3.000.

Es una regla útil porque es fácil de recordar y acierta en muchos casos. El problema es que muchas viviendas no son “normales”: un ático orientado al oeste en Sevilla no tiene nada que ver con un piso intermedio orientado al norte en Santander, aunque midan lo mismo.

Qué hace que necesites más (o menos) frigorías

La potencia que necesita una habitación es, en realidad, el calor que le entra: por las paredes, el techo y las ventanas, por el aire exterior y por lo que hay dentro. Estos son los factores que más pesan.

El clima de tu zona

No es lo mismo que fuera haya 28 °C que 40 °C. En la costa mediterránea, en el sur y en Canarias es razonable subir la base a unas 115 frigorías por m², y en las zonas más calurosas del interior (valle del Guadalquivir, Vegas del Guadiana, interior de Murcia) hasta 130. En el Cantábrico o en zonas de montaña se puede bajar a unas 90.

El sol

La radiación que entra por las ventanas y calienta las paredes es una de las cargas más grandes. Una habitación con sol de tarde (orientación sur u oeste) llega a última hora caliente como un horno: súmale en torno a un 10 %. Si además tiene ventanales sin toldo ni persiana, otro 10 %. Una habitación al norte o a un patio interior puede quedarse un 5 % por debajo.

El techo que tienes encima

En un piso intermedio, el vecino de arriba te hace de aislante. En un ático, el sol calienta el tejado durante horas y ese calor baja a tu salón: cuenta al menos un 15 % más. En una casa unifamiliar, alrededor de un 10 %.

El aislamiento

Un edificio de los años 70 con ventanas de cristal simple deja pasar mucho más calor que una obra reciente con doble acristalamiento y fachada aislada. La diferencia entre ambos extremos puede ser del 25 % en la potencia necesaria.

La altura del techo

La regla de los 100 fg/m² supone techos de unos 2,5 metros. Si tu casa tiene techos de 3 metros o más, hay más volumen de aire y más superficie de pared: lo correcto es aumentar la potencia en proporción a la altura. Es lo mismo que calcular por metros cúbicos, que es como se hace en locales y naves.

Personas y aparatos

Cada persona en reposo desprende del orden de 100 frigorías/h de calor. En un dormitorio da igual, pero en un salón donde se juntan cinco o seis personas se nota. Lo mismo pasa con un ordenador de sobremesa potente, una televisión grande o una consola, y sobre todo con la cocina: si el salón tiene cocina abierta, suma del orden de 800 frigorías.

Ejemplo completo

Un salón de 25 m² en un piso intermedio de Alicante, con sol de tarde, aislamiento normal y cuatro personas viendo la tele:

  1. Base por clima cálido: 25 × 115 = 2.875 frigorías
  2. Sol de tarde: 2.875 × 1,10 = 3.163 frigorías
  3. Dos personas más de las dos que ya incluye la base: +200
  4. Televisión grande: +250
  5. Total: unas 3.600 frigorías/h, es decir, unos 4,2 kW

Con la regla simple de 100 fg/m² habrías calculado 2.500 frigorías y habrías comprado un equipo de 2,5 o 3,5 kW. El de 2,5 kW se quedaría claramente corto en las tardes de agosto. La calculadora de frigorías hace exactamente estas cuentas por ti.

Cómo pasar del número al equipo que compras

Los splits domésticos se venden en unos tamaños bastante estándar. Estos son los habituales y la superficie orientativa que cubren en condiciones normales:

Potencia nominal Frigorías/h aprox. Superficie orientativa
2,5 kW 2.150 hasta 20-22 m²
3,5 kW 3.000 hasta 28-30 m²
4,2 kW 3.600 hasta 35 m²
5,0 kW 4.300 hasta 42 m²
6,0 kW 5.150 hasta 50 m²
7,1 kW 6.100 hasta 60 m²

Mi recomendación es elegir el menor tamaño que cubra tu cálculo. Los equipos inverter modulan su potencia, así que un pequeño margen está bien, pero no merece la pena comprar “por si acaso” uno o dos tamaños por encima: cuesta más, trabaja peor a baja carga y deshumidifica menos, que en la costa es casi tan importante como la temperatura.

Fíjate también en el rango de potencia de la ficha técnica. Un equipo de 3,5 kW nominales suele poder dar algo más en picos y bajar mucho cuando la habitación ya está fría. Ese rango es lo que le permite adaptarse.

Errores habituales

  • Calcular toda la casa y comprar un solo split. Un split enfría bien la estancia donde está y, como mucho, la de al lado si están abiertas. No reparte el frío por un pasillo hasta los dormitorios.
  • Fiarse de “frigorías” en portátiles. Muchos portátiles anuncian su potencia en BTU con cifras grandes, pero su rendimiento real en la habitación es menor que el de un split de la misma potencia, porque parte del calor vuelve a entrar. Lo explico en la comparativa split o portátil.
  • Olvidar el ático. Es la estancia que más falla. Si vives bajo cubierta, no escatimes.

Cuándo necesitas un cálculo profesional

Esta forma de calcular vale para elegir el split de una habitación. Si vas a climatizar una vivienda completa, instalar conductos, un multisplit o una bomba de calor aire-agua, pide a la empresa instaladora un cálculo de cargas térmicas estancia por estancia. Es lo que se hace en un proyecto real y tiene en cuenta cosas que ninguna regla rápida recoge: puentes térmicos, renovación de aire, orientación de cada fachada o la hora del día en que se produce el pico de calor.

Calcula las frigorías de tu habitaciónIntroduce los m², la orientación y el clima de tu zona y te digo qué tamaño de split necesitas.Abrir la calculadora

Preguntas frecuentes

¿Cuántas frigorías necesito para 30 m²?

En condiciones normales, unas 3.000 frigorías/h, que corresponden a un split de 3,5 kW. Si el salón da al oeste, está en la costa mediterránea o en el sur, o es un ático, calcula entre 3.500 y 4.300 frigorías y valora un equipo de 4,2 o 5 kW.

¿Cuántos metros cuadrados enfría un aire acondicionado de 2.250 frigorías?

Unos 20-22 m² en una zona templada y con condiciones normales. En una zona calurosa o con mucho sol de tarde, algo menos: entre 17 y 20 m².

¿Puedo usar un solo split para dos habitaciones?

Solo si están abiertas entre sí y el aire circula bien. Un split no enfría una habitación con la puerta cerrada al fondo de un pasillo. Para varias estancias separadas lo correcto es un multisplit, varios splits o conductos.

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