Ahorro de energía
¿A qué temperatura poner el aire acondicionado? Confort y ahorro
La pregunta parece de sentido común, pero hay un error que se repite cada verano: llegar a casa, poner el aire a 18 °C “para que enfríe rápido” y dejarlo así toda la tarde. El resultado es más gasto, un ambiente demasiado frío y seco, y la sensación de que el aire acondicionado “sienta mal”. Vamos a ver qué temperatura tiene sentido y por qué.
La temperatura recomendada en verano: 24-26 °C
El IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) recomienda mantener la consigna entre 24 y 26 °C en verano. No es un número arbitrario: en ese rango la mayoría de la gente se siente cómoda en casa con ropa ligera, sobre todo si la humedad está controlada.
Cada grado que bajas por debajo de ese rango puede aumentar el consumo entre un 7 y un 10 %. Pasar de 26 a 22 °C puede suponer fácilmente un tercio más de factura del aire acondicionado, a cambio de un ambiente que probablemente te resultará frío.
Por qué poner 18 °C no enfría más rápido
El termostato no es un acelerador. Un equipo inverter, cuando la habitación está lejos de la consigna, trabaja a su máxima potencia tanto si le pides 24 °C como si le pides 18 °C. La habitación se enfría al mismo ritmo. La diferencia es que con 18 °C el equipo no se detiene al llegar a 24 °C: sigue funcionando fuerte hasta llegar (si llega) a 18.
Si quieres que la habitación se enfríe antes, lo que funciona es:
- Bajar persianas y cerrar ventanas antes de encenderlo.
- Subir la velocidad del ventilador al principio y volver al modo automático después.
- Programar el encendido un rato antes de llegar a casa, si tu equipo lo permite.
La humedad importa tanto como la temperatura
En la costa, 27 °C con un 75 % de humedad se sienten mucho peor que 27 °C con un 45 %. El sudor no se evapora y el cuerpo no se refresca. Un aire acondicionado deshumidifica al enfriar, pero hay un modo pensado solo para eso:
- Modo seco (dry o deshumidificación). El compresor trabaja a baja potencia y el ventilador va lento. Baja la humedad sin enfriar tanto y suele gastar menos que el modo frío. Es la mejor opción en días nublados y bochornosos.
La humedad relativa confortable está entre el 40 y el 60 %. Un higrómetro de pocos euros te dice si estás en ese rango.
Por la noche
Mientras dormimos generamos menos calor y toleramos peor el aire frío directo. Lo más cómodo y eficiente:
- Consigna entre 25 y 27 °C.
- Modo sleep o nocturno, que sube la temperatura uno o dos grados de forma gradual y reduce el ruido.
- Lamas orientadas hacia el techo, para que el aire no caiga directamente sobre la cama.
- Temporizador de apagado si en tu zona refresca de madrugada.
Dónde mide la temperatura tu aire acondicionado
Un detalle que casi nadie conoce: la mayoría de splits miden la temperatura con una sonda situada en la propia unidad interior, en la entrada de aire, a más de dos metros de altura. Allí arriba el aire suele estar algo más caliente que a la altura del sofá, así que la temperatura real donde estás puede ser uno o dos grados más baja que la que marca el mando.
Muchos equipos tienen una función, con nombres como I Feel o Follow Me, que usa un sensor del mando a distancia en lugar del de la unidad. Si la activas y dejas el mando cerca de donde estás, el equipo regula según la temperatura que notas tú, y suele permitir subir la consigna sin perder confort.
Combínalo con un ventilador
El aire en movimiento nos hace sentir más frescos porque ayuda a evaporar el sudor. Con un ventilador de techo o de pie funcionando a la vez, la mayoría de la gente está igual de cómoda con uno o dos grados más en la consigna del aire acondicionado. Un ventilador consume una fracción de lo que consume el aire acondicionado, así que la cuenta sale a favor.
¿Lo apago cuando salgo o lo dejo encendido?
Con un equipo inverter, la regla práctica es:
- Salidas cortas (una o dos horas): déjalo encendido subiendo la consigna a 27-28 °C. Volver a enfriar una casa caliente desde cero exige un pico de trabajo que puede anular el ahorro.
- Salidas largas (toda la tarde o el día): apágalo, con las persianas bajadas. Enfriar la casa al volver cuesta menos que mantenerla fría vacía durante horas.
Y en invierno, con bomba de calor
Si usas el aire acondicionado como calefacción, la lógica es la misma pero al revés: el IDAE recomienda 20 a 21 °C durante el día y entre 15 y 17 °C por la noche. Cada grado de más también se paga. Una bomba de calor es de las formas más eficientes de calentar una vivienda, pero solo si no le pides 25 °C con la ventana entreabierta. Lo explico en a qué temperatura poner la calefacción y en cómo calentar la casa con el aire acondicionado.
Resumen rápido
| Situación | Consigna recomendada | Modo |
|---|---|---|
| Tarde de verano en casa | 24-26 °C | Frío, ventilador automático |
| Día bochornoso y nublado | 26-27 °C | Seco |
| Noche | 25-27 °C | Sleep o nocturno |
| Ausencia corta | 27-28 °C | Frío |
| Invierno (bomba de calor) | 20-21 °C | Calor |
Si quieres ver cuánto te ahorras con cada ajuste, prueba a cambiar la intensidad de uso en la calculadora de consumo del aire acondicionado.
Preguntas frecuentes
¿Es malo poner el aire acondicionado a 18 grados?
No enfría más rápido: el equipo trabaja a tope igual con 18 que con 24 °C hasta que llega a la temperatura. Lo único que consigues es que siga funcionando más tiempo, gaste bastante más y la casa quede demasiado fría y seca.
¿A qué temperatura dormir con el aire acondicionado?
Entre 25 y 27 °C con el modo sleep o nocturno, que sube la consigna poco a poco durante la noche. Evita que el chorro de aire te dé directamente en la cama.
¿Qué gasta menos, el modo frío o el modo seco?
El modo seco (deshumidificación) suele gastar menos porque el compresor trabaja a baja potencia y el ventilador va lento. Es ideal para días bochornosos en la costa, cuando el problema es más la humedad que la temperatura.