Calefacción y bomba de calor
Radiador de aceite, calefactor o bomba de calor: cuál gasta menos
En cuanto llega el frío, las tiendas se llenan de aparatos que prometen calentar “gastando poco”: radiadores de aceite, emisores “de bajo consumo”, calefactores cerámicos, paneles de infrarrojos… Casi todos tienen algo en común que el marketing no cuenta. Y hay un aparato que probablemente ya tienes en casa y que gasta varias veces menos que todos ellos.
La regla que lo explica todo: 1 kWh = 1 kWh
Radiadores de aceite, emisores térmicos, calefactores, estufas de cuarzo, toalleros y paneles de infrarrojos calientan con una resistencia eléctrica. Y una resistencia convierte toda la electricidad que consume en calor: 1 kWh de electricidad da 1 kWh de calor. Ni el mejor ni el peor puede superar eso.
Por eso no existe un “radiador de bajo consumo” en el sentido de que caliente más con menos. Un emisor de 1.500 W consume 1.500 W cuando está encendido, igual que un radiador de aceite de 1.500 W. Lo que sí cambia entre ellos es:
- La inercia: cuánto tardan en calentar y cuánto calor guardan al apagarse.
- El termostato: uno preciso evita que la habitación se caliente de más, y eso sí ahorra.
- Cómo reparten el calor: calentando el aire, o calentando superficies y personas.
La excepción: la bomba de calor
Una bomba de calor, como tu aire acondicionado en modo calor, no produce calor con una resistencia: lo mueve desde el aire exterior hacia dentro. Por eso entrega entre 3 y 5 kWh de calor por cada kWh de electricidad. Esa relación es el SCOP.
Para dar el mismo calor, con la luz a 0,20 €/kWh:
| Sistema | Electricidad por cada kWh de calor | Coste por kWh de calor |
|---|---|---|
| Radiador de aceite, emisor, calefactor, infrarrojos | 1 kWh | 0,20 € |
| Bomba de calor con SCOP 3,4 (clase A) | 0,29 kWh | 0,06 € |
| Bomba de calor con SCOP 4 (clase A+) | 0,25 kWh | 0,05 € |
| Bomba de calor con SCOP 5,1 (clase A+++) | 0,20 kWh | 0,04 € |
Dicho de otra forma: calentar con radiadores eléctricos cuesta entre tres y cinco veces más que hacerlo con una bomba de calor. En la calculadora de consumo de calefacción puedes ver la diferencia en euros para tu caso.
Cada aparato, en qué es bueno
Aunque todos los eléctricos gasten lo mismo por kWh de calor, no todos sirven para lo mismo.
Calefactor (de aire o cerámico)
Calienta muy rápido porque sopla aire caliente. Es ruidoso y seca el ambiente, pero es perfecto para usos cortos: el baño antes de la ducha, un rato en un despacho. No es buena idea como calefacción principal.
Radiador de aceite
Tarda en calentar, pero es silencioso y guarda el calor un tiempo al apagarse. Es cómodo para habitaciones que se usan varias horas seguidas, como un dormitorio. Se puede mover de sitio.
Emisor térmico (fijo en la pared)
Parecido al radiador de aceite pero fijo. Los buenos modelos tienen termostato preciso y programación por horas, y eso sí ayuda a gastar menos al no calentar de más ni a deshoras. Es una opción razonable en viviendas sin otra calefacción y con poco uso.
Panel de infrarrojos
Calienta las superficies y las personas que tiene delante, no tanto el aire. Por eso se nota el calor enseguida aunque la habitación no esté caliente del todo. Resulta útil en espacios grandes o con techos altos donde calentar todo el aire sería caro. Pero su consumo por kWh de calor es el mismo que el resto.
Estufa de cuarzo o halógena
Calor inmediato y muy localizado. Solo tiene sentido para ratos cortos y a poca distancia.
Ejemplo: un invierno en un dormitorio
Un dormitorio de unos 12 m² en la costa mediterránea, calentado unas 5 horas al día durante cuatro meses:
- Radiador de aceite de 1.500 W con termostato, funcionando de media un 60 % del tiempo: unos 135 kWh al mes, alrededor de 27 €/mes y unos 108 € el invierno.
- Split con bomba de calor (SCOP 4) dando el mismo calor: unos 34 kWh al mes, alrededor de 7 €/mes y unos 27 € el invierno.
Entonces, ¿cuándo compensa un radiador eléctrico?
- Uso muy puntual: un baño unos minutos al día, una habitación de invitados que se usa unos pocos días al año.
- No hay bomba de calor en esa estancia y no compensa instalarla por lo poco que se usa.
- Alquiler o situación temporal en la que no puedes instalar nada fijo.
Para calentar a diario las estancias donde haces vida, una bomba de calor es casi siempre la opción más barata con electricidad. Si ya tienes un split con bomba de calor en el salón, úsalo: lee cómo calentar la casa con el aire acondicionado.
Trucos que valen para cualquier sistema
- Usa termostato y no calientes por encima de 20-21 °C. Cada grado de más se paga. Lo explico en a qué temperatura poner la calefacción.
- Cierra puertas de las habitaciones que no calientas.
- Baja persianas y corre cortinas al anochecer: las ventanas son por donde más calor se escapa.
- Calcula la potencia que necesita la habitación antes de comprar: un aparato pequeño funcionará siempre al máximo sin llegar a la temperatura.
Preguntas frecuentes
¿Los emisores térmicos de bajo consumo gastan menos que un radiador de aceite?
No. Todos los aparatos que calientan con una resistencia convierten 1 kWh de electricidad en 1 kWh de calor. Un emisor de 1.500 W consume 1.500 W mientras está encendido, igual que un radiador de aceite de 1.500 W. Lo que cambia es cómo reparten el calor y lo bien que regula su termostato.
¿Cuánto gasta un radiador de aceite de 2.000 W?
A plena potencia, 2 kWh por hora: unos 0,40 € con la luz a 0,20 €/kWh. Con termostato, cuando la habitación ya está caliente funciona a ratos, así que de media suele consumir bastante menos que su potencia máxima.
¿Qué es lo más barato para calentar un baño unos minutos al día?
Para usos cortos y puntuales, un calefactor pequeño o un toallero eléctrico con temporizador. Como funcionan pocos minutos, su consumo total es bajo aunque su eficiencia no sea la mejor.